13/03/09
[M.net] En este tercer número queremos abordar el tema de la educación o enseñanza de la arquitectura y el sobrestock de arquitectos en el mercado.
Lectura del libro DEBATIENDO LA CIUDAD Pág. 11:
“Una buena ciudad, en nuestro parecer, no es aquella que gasta mas dinero por habitante, sino aquella que mejor interpreta las raíces de su población y ella como la vida misma no tiende a la entropía; sino a la organización y especialización progresiva de los paisajes humanos que incluye. Ello nos conduce a proponer que los programas de educación secundaria, contengan la asignatura de asentamientos humanos. Disciplina que será indispensable para el desarrollo de la sociedad del futuro”.[M.net] Si bien nos interesa el tema de la enseñanza de la arquitectura, quizás sea un poco mas amplio y aborde la enseñanza de la urbanidad, algo que tiene que ver con el colegio, el jardín infantil, la universidad, una cosa mas amplia.[R. P.] Yo quisiera coincidir con lo que tu dices: no es un problema de sobreoferta de arquitectos. Yo creo que la dificultad, es que es una falta de diferenciación en el campo de la arquitectura. En la arquitectura yo creo que nunca va a ser suficiente, para abordar la realidad. O sea la realidad siempre se aborda o mal o muy mal desde el punto de vista del espacio. Porque el dominio propio del arquitecto es el espacio y yo creo que a cada momento estamos viviendo, la debilidad con que se ocupa o se construye este. Lamentablemente, creo que este sobrestock de arquitectos, obedece a una visualización sesgada, en que los arquitectos solo tenemos algo que hacer en la edificación y eventualmente en la construcción de la ciudad. Creo que el desarrollo de la profesión, debería adecuarse a una realidad que hoy es una novedad y es que, como tu bien lo leíste ahí, la vida no tiende a la entropía, la vida tiende a la diversificación…, entendida como especialización. Y yo creo que hemos creado, así como costo un mundo, en realidad cerca de mil años, de superar lo que proponía Vignola hace quinientos años…, la velocidad de los cambios naturalmente no permite esperar otros mil años, ni tampoco unos quinientos. Pero si estamos extraordinariamente atrasados en la concepción actual del quehacer del arquitecto…, Vignola propuso copiar a los griegos y seguimos copiando a los griegos hasta ahora. La Universidad de Chile se despegó del Vignola a mediados del siglo pasado, en los años 50. ¡y oficializó la muerte del Vignola el año 72! Algo que venia de quinientos años A.C.
… La gran revolución de mi tiempo, fue la prefabricación, estamos hablando de los años 60, hace medio siglo. La prefabricación era el desiderátum, una cosa inconcebible, como hoy día podría ser el desarrollo de edificios de tres dimensiones transportable y de varios pisos. Uno diría, "por dios, como ha abanado toda la concepción de la ciudad".
Bueno, la verdad es que la ciudad requiere y la vida requiere, particularmente en la ciudad, de un conjunto de especialidades que no los tocamos y porque no los tocamos es que la ciudad adolece de las faltas que solo el arquitecto podría remediar. Por ejemplo, quería comentarles que…, (té, café, agua, risas)… recién en el año 50 acá en Chile, un tremendo arquitecto que fue alcalde además, don Manuel Fernández (padre de Manuel, este que estaba en la Chile), propuso al “Alcalde Mayor”. Bueno el alcalde mayor fue una cosa sumamente restringida, y sumamente debatida en ese tiempo…, y todavía, han pasado cincuenta y tantos años y seguimos hablando del alcalde mayor. O sea hay un proceso de inercia, impuesto por una cantidad de restricciones, que a veces son restricciones institucionales y otra es la desconfianza natural del ser humano hacia lo que no conoce. El temor al alcalde mayor sigue sosteniéndose, pero, como se sostiene esa duda, se sostienen incontables…, me atrevería a decir, miserias humanas, que nos impiden abordar creativamente, otras relaciones del espacio con la persona.
Yo estoy trabajando precisamente en un libro que se llama “Vida y Espacio” donde lo que comento, fue la novedad de las relaciones de la vida con el espacio, en los años ’60, una realidad absolutamente distinta a la que vivimos. Pero me doy el trabajo de recorrer ese camino que es bastante ripioso, hoy día estamos pavimentados en contraste a eso, y me doy el trabajo de recorrer ese camino ripioso, exclusivamente porque creo que fue la respuesta de los arquitectos a la época. No es el propósito entrar en estos momentos a detallar como fue, y como se intento resolver, porque es un tema que todavía está relativamente vivo, pero por supuesto, lo que quiero hacer notar con eso, es de que los cambios se están sucediendo a una velocidad tremenda.
Ahora, es posible que haya una razón para que los arquitectos no queramos invadir, otros territorios, pero en rigor, un arquitecto, al funcionar como arquitecto, jamás invade el territorio de otras profesiones. Porque la estructura en que piensa el problema, y la forma en que se aceptan las soluciones es distinta por ejemplo a la de un diseñador, o es distinta a la de un estructural. Hay una concepción, y a donde yo si creo que se podría ahondar, una concepción de la profundidad, y de la globalidad, del quehacer, para que eso impregne, las infinitas, mas bien las diversas, especialidades que no se han desarrollado. Hay bastantes escritos sobre eso, no les voy a dar “la lata” de repetir lo que ya está en los libros, pero creo que no podemos seguir distinguiendo a los arquitectos que se dedican a hacer edificios, de los arquitectos que se dedican a proyectar las infraestructuras porque es una cosa demasiado rústica. La vida hoy día, y basta salir a la vereda para darse cuenta, es mucho mas compleja que eso. Que decir por donde van las calles, que alturas tienen los edificios, que distanciamientos tienen que guardar entre ellos, en fin, la geometría de la ciudad es algo demasiado complejo. Está bien, es necesario, pero No podemos parar en eso.
Ahora claro, por supuesto, hay cierto tipo de especialidades que suelen venir y que no resultan atractivas, por ejemplo a pocos arquitectos les resulta atractivo, el tema de cómo combatir desde la profesión, el problema del Ozono, y por ultimo si fuera posible técnicamente, a pocos nos entusiasmaría. Creo que nosotros nos vemos como unos grandes creadores que jamás se equivocan…, claro, eso es un poco pasado de moda. Hoy día nadie puede permitirse eso, como se lo permitía por ejemplo por decir algo Vitruvio…, las cosas han cambiado.
Pero, creo que una cuestión, por lo que a ustedes les preocupa, debería ser oportuno desarrollar, es un reconociendo de la nueva realidad y como diversificar el quehacer, porque efectivamente para un país que no alcanza a construir ni 5.000.000 m2 al año, tener un contingente de 30.000 arquitectos es algo desproporcionado. Sobre todo pensando de que esos metros, casi el 90% son repetitivos, son viviendas sociales. Claro, uno tiende a pensar de que el campo se saturó y que el arquitecto tiene que empezar a vender muebles de Almacenes Paris. Pero eso es un error. Yo creo que eso es un error de falta de enfoque, y esa es una gran culpa de las universidades. Porque si las universidades fueran más cuidadosas, me refiero al área de la arquitectura, más cuidadosas con su quehacer, tendría a gran parte de los arquitectos estudiando donde es necesario engrosar arquitectos… Es como el futbol, si todos los tipos estudian para arqueros no se puede jugar futbol, ¿por que quien mueve la pelota?, lo planteo de una forma bien grotesca, pero quiero dar a entender de que hay que tener Centros FODA, hay que tener delanteros, en fin, pero hay que cubrir el campo, porque el juego de la arquitectura requiere mover la pelota, no lo estamos haciendo. Y ese es un tema que podría ser interesante para la revista.
[M.net] profesor, ¿conoce ustedel trabajo que ha hecho Juan Román en la U. de Talca…? los estudiantes de esta universidad, para titularse, tienen que construir un proyecto que además deben gestionar. Ese es el requisito de titilación. Entonces, desde ese punto de vista, cuando Juan Román se plantea el curso de esa manera es porque el descubre que en su escuela, la gente que ingresaba era en gran porcentaje primera generación de profesionales en una familia rural. El descubre que estos estudiantes que están por egresar, no tienen una red social de apoyo… El los obliga a generar su propia red de apoyo, que en el fondo es forzarlos a “buscarse la pega”, sino no están capacitados para salir al campo laboral. Desde ese punto de vista es interesante lo que hizo. [R. P.] Claro, esun complemento, pero desde el lado energético, no desde el lado intelectual. Porque claro, si todos se van a tropezar, digamos, por decirlo, haciendo un cierto tipo de arquitectura ya conocida, es muy posible que salga mucho más difícil que desarrollar nuevos estilos de arquitectura. Por ejemplo, yo conozco bien Talca y es una ciudad que la aprecio bastante, y es una ciudad donde curiosamente se ha desarrollado mas que en otros lugares, el sentido de pertenencia. Y el sentido de pertenencia se desarrolla por una cuestión amorosa. O sea la gente se enamora de su ciudad, por eso la elige y por eso es “Talca, Paris y Londres”, porque la gente quiere a Talca y la admira, y Talca tubo un gran teatro de ópera, hoy día le acaban de reconstruir su teatro luego de muchos años, yo incluso participé en una etapa del proyecto…
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Fuente:
http://www.metapoli.net/